MARIA ANTONIETA, AMOR SECRETO

María Antonieta fue obligada a casarse a los 14 años con el delfín de Francia, el futuro Luis XVI. Fue una boda de Estado para conseguir, a través de esta boda, estrechar los lazos entre dos países que históricamente habían sido enemigos: Austria y Francia.
Entre los contrayentes no prendió la llama del amor, pero sí la del compañerismo. A María Antonieta se la tachó de promiscua, pero según muchos historiadores, su único y verdadero amor fue el conde sueco Axel de Fersen.
El aristócrata conoció a María Antonieta en un fiesta a la que ella asistió de incógnita. El flechazo fue inmediato.
Axel regresó a su país para regresar nuevamente a Francia en 1778. La reina no lo había olvidado.
El Conde, sin embargo, no se conformó con permanecer en la corte. Partió a varios destinos militares, entre ellos participó en la Guerra de Independencia de los EE.UU.
Siempre mantuvo una asidua correspondencia con María Antonieta y visitó la corte cuantas veces pudo.
En las cartas de María Antonieta al conde se han encontrado mensajes de amor con tinta invisible:
                   
                    "Voy a terminar, no sin antes deciros, mi queridísimo y tierno amigo
                     que os amo hasta la locura y que jamás,
                     jamás podré estar un momento sin adoraros".

De una carta escrita a Axel de Fersen en 1792

En junio de 1789 Axel de Fersen alquiló una residencia en Versailles preocupado por la situación de la reina, convirtiéndose en una de las personas de confianza del matrimonio real.
Tras el alzamiento popular que dio inicio a la Revolución Francesa, la familia real se vio obligada a permanecer en arresto domiciliario.
En 1791prepararon una huida conocida como "la fuga de Varennes".
Axel estuvo implicado en los preparativos y fue el escolta de la familia real hasta que Luis XVI, queriendo protegerlo lo obligó, aunque él se resistiera, a seguir un camino diferente para encontrarse una vez cruzada la frontera con Bélgica.
La fuga fracasó y la familia real regresó a París. 
Luis XVI fue guillotinado el 17 de enero de 1793. A partir de ese momento, todos los intentos de Axel de Fersen fueron dirigidos a salvar a María Antonieta, su eterno amor, incluso intentó comprar a los revolucionarios. Todo fue en vano.

"Existo mi bien amado sólo para amaros. Que preocupada he estado por vos y cuanto os compadezco por como estaríais al no tener noticias nuestras.
El cielo permitirá que esta carta  os llegue. no me escribáis, sería exponeros, y sobre todo, no volváis por aquí sin algún pretexto. Ellos saben que fuisteis vos quien nos sacasteis de allí: si aparecierais todo estaría perdido. Estamos vigilados noche y día, eso me da igual, vos no estáis aquí. Estad tranquilo, nada me sucederá. La Asamblea nos trata con delicadeza.
Adiós, el más amado de los hombres. Si podéis, calmaos, cuidaos por mí. Ya no podré escribiros, pero nada en el mundo podrá impedirme que os adore hasta la muerte". (21 de junio de 1791)

María Antonieta fue ejecutada el 16 de octubre de 1793. Axel de Fersen nunca la olvidó.
Regresó a Suecia y años después moría apedreado por una turba instigada por sus adversarios políticos.
Y quizás en el último instante de vida, recordó las palabras de su amada:

"Te amo con locura y nunca podría existir un momento sin adorarte"

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

ANAÏS NIN Y HENRY MILLER, LIBERACIÓN SEXUAL

EL CURIOSO TESTAMENTO DE WILLIAM SHAKESPEARE

CARTA DE YOKO ONO A JOHN LENNON