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Mostrando entradas de enero, 2018

CARTAS DE AMOR DE ENRIQUE Vlll A ANA BOLENA

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La pasión de Enrique Xlll por Ana Bolena dejó un total de 17 cartas de amor, unos documentos excepcionales que manifiestan sus deseos de besarla y ofrecerle su corazón. La obsesión de Enrique por Ana , así como su deseo de engendrarle un hijo varón , le llevaron a pedir al papa  Clemente Vll la anulación del matrimonio con Catalina de Aragón. El 5 de enero de 1531, el papa escribió al rey, prohibiéndole volverse a casar y amenazándole con la excomunión. Una simple petición de anulación de un matrimonio se convirtió en «El Gran Asunto del rey», con el resultado de la caída del cardenal Wolsey, la ruptura de Inglaterra con Roma, su declaración de que «era el único protector y cabeza de la Iglesia de Inglaterra y de sus clérigos» y la ejecución de Tomás Moro, John Fisher y los monjes cartujos que se negaron a prestar el juramento de la supremacía. Y hubo boda... Enrique VIII se casó con Ana Bolena en una ceremonia secreta el 25 de enero de 1533 y el matrimonio fue de...

MARIA ANTONIETA, AMOR SECRETO

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María Antonieta fue obligada a casarse a los 14 años con el delfín de Francia, el futuro Luis XVI. Fue una boda de Estado para conseguir, a través de esta boda, estrechar los lazos entre dos países que históricamente habían sido enemigos: Austria y Francia. Entre los contrayentes no prendió la llama del amor, pero sí la del compañerismo. A María Antonieta se la tachó de promiscua, pero según muchos historiadores, su único y verdadero amor fue el conde sueco Axel de Fersen. El aristócrata conoció a María Antonieta en un fiesta a la que ella asistió de incógnita. El flechazo fue inmediato. Axel regresó a su país para regresar nuevamente a Francia en 1778. La reina no lo había olvidado. El Conde, sin embargo, no se conformó con permanecer en la corte. Partió a varios destinos militares, entre ellos participó en la Guerra de Independencia de los EE.UU. Siempre mantuvo una asidua correspondencia con María Antonieta y visitó la corte cuantas veces pudo. En las cartas de María Anton...